Cambiando las reglas del juego

Cómo lograr la mayor luminosidad con tu hidratante

La hidratación es el epicentro de nuestras rutinas de belleza. Es tan esencial como el vaso de agua por las mañanas, y posee la capacidad de potenciar la luminosidad y el aspecto sano de la piel. Aun así, muchas mujeres tienden a aplicarse las cremas rápidamente, sin pensar demasiado en lo importante que es lo que están haciendo en ese momento. Una crema hidratante es importante por los ingredientes que contiene y por la manera en que la se aplica. En este post podrás encontrar todo lo que necesitas saber para obtener los máximos beneficios de tu hidratante (una piel radiante, suave, uniforme y tersa).

¿Qué es lo que realmente sabes sobre una crema hidratante?.  Si deseas tener una verdadera luminosidad y una piel perfecta, la hidratación es esencial. La mayoría de las cremas mejoran al instante la apariencia y la textura de la piel. Muchas otras, se centran en finas líneas de expresión o en unificar el tono de la piel. Y algunas cremas hidratantes están especialmente diseñadas para maximizar la luminosidad, por ejemplo: Moisture Surge Extended Thirst Relief, que contiene ácido hialurónico y que refuerza la barrera natural de hidratación, así que va directa a las células más profundas de nuestra piel, no solo a las de la superficie. ¡Es realmente increíble!

Cierra la tapa del envase. Para mantener la crema con todos sus beneficios, cierra siempre la tapa adecuadamente, y mantenla guardada preferiblemente en un cajón o en el tocador. Para conseguir un beneficio extra, guárdala en la nevera. Aplica la crema hidratante cuando esté fría para que calme la piel rápidamente y que la refresque.

Una estrategia de 24 horas. No es un truco. Existe una diferencia entre las fórmulas hidratantes para el cuidado de la piel de día y de noche. Las cremas nocturnas están diseñadas específicamente para ayudar a la renovación celular natural y al proceso de reparación que ocurre durante las horas de sueño. Las cremas diurnas, por lo general, contienen protección solar de amplio espectro y antioxidantes para proteger la piel del daño de los radicales libres.

Nunca dejes de usarlas, incluso si tienes piel grasa. Siempre hay una excelente crema hidratante para cada tipo de piel, pero no te pueden leer la mente, por lo que es importante aclarar y conocer las necesidades específicas de cada tipo. Identifica tu tipo de piel (seca, grasa, todo tipo de combinaciones), para encontrar el nivel adecuado de hidratación. ¿No estás segura? Completa este cuestionario. La crema hidratante adecuada te ayudará a equilibrar tu piel y permitirá que funcione correctamente en lugar de híper reaccionar. Por ejemplo, el caso de la piel grasa. ¿Conoces a alguien que evite la hidratante porque cree que favorece que su piel esté más grasa? Es una idea equivocada y muy frecuente. Algunas personas tienen glándulas sebáceas súper reactivas. La “grasa” puede aparecer precisamente porque, cuando la piel está deshidratada, produce sebo en exceso intentado crear humedad por sí misma, pero lo compensa produciendo demás. Una hidratante que combine hidratación sin aceites y control de la grasa, puede ayudar a las personas con piel naturalmente grasa y evitar una sequedad que produzca ese “extra de sebo” o una piel con brillos. Dicho eso, menos es más. Intenta aplicar una dosis del tamaño de una moneda, y ajustar dicha cantidad según sea necesario.